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SMITHSONIAN MISCELLANEOUS COLLECTIONS VOLUME 108 (WHOLE VOLUME) -

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SOMPENDIO Y DESCRIPCION DE LAS INDIAS OCCIDENTALES

POR ANTONIO VAZQUEZ DE ESPINOSA

TRANSCRITO DEL MANUSCRITO ORIGINAL POR CHARLES UPSON CLARK

JBLICADO BAJO LOS AUSPICIOS DEL COMITE INTERDEPARTAMENTAL E COOPERACION CIENTIFICA Y CULTURAL DE LOS ESTADOS UNIDOS

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(PUBLICATION 3898)

CITY OF WASHINGTON E PUBLISHED BY THE SMITHSONIAN INSTITUTION Ne 1948

SMITHSONIAN MISCELLANEOUS COLLECTIONS

VOLUME 108 (WHOLE VOLUME)

COMPENDIO Y DESCRIPCION DE LAS INDIAS OCCIDENTALES

POR ANTONIO VAZQUEZ DE ESPINOSA

TRANSCRITO DEL MANUSCRITO ORIGINAL POR CHARLES UPSON CLARK

PUBLICADO BAJO LOS AUSPICIOS DEL COMITE INTERDEPARTAMENTAL DE COOPERACION CIENTIFICA Y CULTURAL DE LOS ESTADOS UNIDOS

PUBLICATION 3898)

CITY OF WASHINGTON PUBLISHED BY THE SMITHSONIAN INSTITUTION 1948

PROLOGO

Durante tres siglos el nombre de Vazquez de Espinosa fué un enigma para todos los que se interesaban en la historia americana. Se sabia a ciencia cierta que habia escrito una obra de gran valor sobre el Nuevo Mundo, fruto de su vasta experiencia y de sus largos viajes. En efecto, su amigo Leén Pinelo vid este manuscrito, y en su ‘‘Epitome de la Bibliotheca &c.”’ de 1629, nos dice (p. 186): Descripctén de las Indias. *‘es Obra grande, 1 de muchas noticias, i la mas copiosa, que en la materia aia salido, i en casi todo depone su Autor de vista: trata de imprimirla.”” Pero en 1636 el mismo Leon Pinelo, ensu libro “Question moral si el chocolate quebranta al ayuno eclesiastico,” fol. gtv, cita: ‘Fray Antonio Vazquez de Espinosa, Religioso de la Orden de N. Sefiora del Carmen, i muy versado, i entendido en todas las materias de Indias, por aver estado muchos anos en el Pert, i en la Nueva Espafia, de que sacdO muchos papeles, mapas, i relaciones en esta Corte, que sirvieron en negocios importantes, i tenia comengada a imprimir la Descripcion de las Indias, de que hago mencion en mi Biblioteca, quando murio; privandonos su muerte de la obra de mas provecho que tuvieramos en la materia.”

En consecuencia, lo que se sabia de este autor misterioso esta bien expuesto en el articulo de la “‘Enciclopedia universal”? Espasa acerca de él: “VAZQUEZ DE ESPINOSA (Antonio). Biog. Religioso carmelita descalzo y escritor, espanol, n. en Jerez de la Frontera en el ultimo tercio del siglo XVI y m. en Sevilla en 1630. Abraz6 el estado eclesiastico y se aplicd con gran éxito al estudio, Ilegando 4 ser un eminente tedlogo. Residia en Jerez ejerciendo su sagrado ministerio, pero deseoso de hacer mayores sacrificios en beneficio de las almas y en extensi6n de la fe, pasé 4 América y, recorriendo los reinos del Pert y Méjico, se sefial6 como uno de los mas fervientes catequistas del Nuevo Mundo. Vuelto a Espana hacia el ano 1622, residiéd algin tiempo en Malaga, Madrid, Sevilla y otros puntos. Habia sido censor del Santo Oficio, y escribid las obras siguientes: Confesonario general, luz _y guia del cielo y método para poderse confesar; Viaje y navegacién del ano de 1622 que hizo la flota de Nueva Espaita y Honduras (Malaga, 1623); Sumario de indulgencias (Madrid, 1623); Circunstancias para los tratos y contratos de las Indias del Perti_y Nueva Espatia (Malaga, 1624), é Indiae descriptionem.”

En 1929, el General Charles G. Dawes, entonces Vicepresidente de

III

IV PROLOGO

los Estados Unidos y, a la vez, Regente del Smithsonian Institution y Museo Nacional, doné generosamente al instituto una cuantiosa suma destinada a que éste designase un especialista para buscar en los archivos de Europa, especialmente en los de Espafia, documentos inéditos sobre las antiguas culturas de América. La eleccién recay6 en mi y en octu- bre del mismo aio sali para Europa. Ya sabia que tres de los mejores manuscritos aztecas se habian descubierto en Roma y pasé quince dias alli antes de proseguir a Espaiia pensando que probablemente los americanistas no habian investigado las bibliotecas romanas tan dili- gentemente como las espafiolas.

Recibido con la cortesia habitual por los directores de la Biblioteca Vaticana donde como estudiante trabajé en manuscritos de 1898 a 1g01 y como Director de la Escuela Estadunidense de Estudios Clasicos de 1916 a 1919, empecé a tomar el inventario de la Biblioteca Barbe- riniana, adquirida hacia poco tiempo. Bajo la categoria de “Indias” hallé dos obras: la primera era un “‘Libellus de medicinalibus Indorum plantis,”’ del afio de 1552, ilustrado con 186 acuarelas de plantas emplea- das por los aztecas en medicina, cada una con su nombre nahuatl y con un comentario en latin, siendo el trabajo, en su totalidad, obra de indios aztecas discipulos de los Franciscanos. Es el primer libro genuina- mente americano ilustrado sobre botanica y medicina y fué publicado en 1940 por la Johns Hopkins Press, de Baltimore, con el titulo de “The Badianus Manuscript,” ilustrado con facsimiles en colores y con un comentario de la Dra. Emily W. Emmart.

La segunda obra era un manuscrito enorme: ‘‘Compendio y Descrip- cién de las Indias Ocidentales (sic)”. Se clasific6 como ‘‘Anénimo’’, observando el que tomé el inventario que el nombre del escritor no aparecia en pasaje alguno, pero que seria facil identificarlo porque una parte de la obra estaba impresa. Cuando examiné el manuscrito juzgué inmediatamente que las hojas impresas eran pruebas y que tenia que habérmelas con un libro cuya impresién habia sido inte- rrumpida. Pero existia siempre la posibilidad de que algtn biblidfilo hubiera podido obtener estas pruebas y de que su secretario copiara el resto después de la publicacién del libro.

Por la falta de tiempo no osé empezar una indagacién minuciosa de la personalidad del autor, pero observé que la parte impresa tenia un capitulo sobre los idiomas quichua y aymara. El Dr. Paul Rivet, el eminente antropdlogo francés, que se interesaba especialmente en estos idiomas, me habia pedido que le enviase cuanto hallara sobre ellos; por consiguiente, pensé que él podria facilmente identificar al autor con ese capitulo. Asi, pues, lo copié, lo envié a Rivet y prosegui mi viaje a Espafia, ya que mi comisién era solamente para un afio. De

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paso hallé en el Archivo de Indias el documento mas viejo y mas largo en un dialecto maya (Pokomam) y en Pipil: el libro de cuentas de S. Juan de Amatitlan de 1559 a 1562, del cual una copia se encuentra, con muchos otros de mis hallazgos inéditos, en la Biblioteca de la Smithsonian, en Washington. |

Pero una carta del Dr. Rivet me informdé que aunque creia conocer todo lo impreso sobre el quichua y el aymara en esa época (era claro, por las fechas, que el manuscrito era de 1628 a 1629), este capitulo era nuevo. Mi colega de estudios en Sevilla de 1929 a 1930, el Dr. Ernst Schafer, docto historiador del Consejo de Indias, pens6d que quiza era la obra perdida de Leon Pinelo sobre las Indias. En todo caso, tanto Rivet como Schafer me instaron a proseguir el estudio del manuscrito. Se renov6 mi comisién para 1930, volvi a Roma y copié todos los datos personales que hallé; los envié a diversos especialistas y pronto recibi del Dr. Schafer la identificacién positiva del autor. Las autoridades del Vaticano nos dieron bondadosamente el permiso para fotografiar y publicar la obra. Mis secretarias, Mrs. Beatrice Swire y Frl. Mar- garethe Schtinhoff, copiaron el texto y otra copia fué hecha mas tarde por Mr. Alan W. Payne. En 1940 cotejé una copia con el manuscrito

. del Vaticano y siempre que existid alguna duda durante la impresién, consultamos la fotografia.

Deseabamos publicar el texto esapfol con mi traduccién inglesa en 1942, pero la subvencion no permiti6 el gasto y hubimos de conten- tarnos con la traduccién, que aparecié como el Vol. 102, Smithsonian Miscellaneous Collections; el Indice es obra de mi secretaria, Mme. Marguerite Berriot. Ahora, finalmente, gracias a la generosidad del Comité Interdepartamental de Cooperacién Cientifica y Cultural de la Secretaria de Estado de los Estados Unidos, podemos presentar en su forma original la noble prosa del viejo Carmelita.

El manuscrito tiene actualmente la designacién de Barberinianus Latinus 3584. Es probable que el Cardenal Barberini lo adquirié en el curso de su visita a Espafia en 1725-26. En todo caso, se ve que el Cardenal lo tenia en alta estima; esta encuadernado en tafilete rojo, repujado en oro, con las abejas barberinianas en las esquinas. La primera parte consiste de 80 hojas impresas a dos columnas, 3014 por 2114 cm.; después de una hoja en blanco viene la segunda parte, con 32 paginas impresas y 194. hojas escritas.

Como se ha dicho, la obra quedé en la obscuridad, pero se ve que unas hojas impresas llegaron a circular, porque en 1738 la nueva edicion de la Biblioteca de Leén Pinelo enumera, entre los ‘‘Anénimos’’, en el Vol. III, col. 1408-9: ““GOMPENDIO, Y DESCRIPCION de las Indias Occidentales: solo hemos visto dos Libros: El Primero, del

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Origen de los Indios, i de donde procedieron sus Retos, i Costumbres, i Navegaciones, que hacen 4 ellas la Flota i Galeones, i su buelta. El segundo contiene el Distrito de la Audiencia e la Espaiiola, imp. en fol. despues del Afio 1626. Castellano.” Hallé también en una carta del docto Jesuita Joaquin Camaifio a su colega el enciclopedista Lorenzo Hervas y Panduro, de fecha 1 de mayo de 1783 (MS. Vat. Lat. 9802), una cita del Afiadidor de Fray Gregorio Garcia, Libro III, Cap. 8, que se refiere a la circuncisién entre los Indios Guaicurd (nuestro parrafo 1802). Debe observarse, de paso, que en 1944 se publicé la parte del texto concerniente a México sobre las curas del docto Jesuita Mariano Cuevas (‘“Descripcion de la Nueva Espafia en el Siglo xvm por el Padre Fray Antonio Vazquez de Espinosa y Otros Documentos del Siglo xv’), y en 1943 el Gobierno de Guatemala publicé en facsimil del original la descripcion de Centro-América (“La Audiencia de Guatemala. Primera Parte, Libro Quinto, del Compendio y Descrip- cion de las Indias Occidentales por Antonio Vazquez de Espinosa, Afio de 1629.” IV Centenario de la Fundacion de la Antigua Guatemala.)

En el Museo Britanico habia otra obra inédita de Vazquez de Espinosa con fecha de 1629 sobre las defensas del Pert, que se men- . ciona varias veces en este Compendio. Su librejo sobre la ruta de la flota se conservaba también el en Museo Britanico (Department of Printed Books 1324 K6), con el memorial de su amigo Ledén Pinelo sobre la misma materia. Vazquez refuta indignado la critica de que un fraile no era competente para tratar tales cosas materiales y dice que en toda su vida consideré los intereses del Rey de Espana con tanta solicitud como los del Rey del Cielo. ‘Tenemos en el Compendio la prueba de que el Gobierno y la Iglesia trataban a Vazquez con alto respeto. En el parrafo 1422 apela directamente al Consejo de Indias para que se tomen en consideracién sus recomendaciones. Quiere que se nombren Obispos para la Florida (323), Cuenca o Loja (1140), Chachapoyas (1154, 1188), Huanuco (1364 sq.), y Arica (1390, 1410, 1416, 1422). Guatemala deberia tener un Arzobispo (634); Panama, entonces bajo el Arzobispo del Pert, deberia agregarse a Guatemala (634). La ciudad de Guatemala debe tener una Universidad (610), y La Plata (Sucre; 1710) también. Cartagena necesita su propia Audiencia (923), como también Buenos Aires (1828). Se ve que la historia ha justificado a Vazquez en todo esto. Su Majestad deberia ayudar a Juan de Lezama para la defensa de Guayana, amenazada por Walter Raleigh, de cuyos ataques da descripciones grAaficas (v. el Indice). El Capitan Carrasco necesita soldados para dominar a los Indios Cumanagotos, especialmente porque los Gobernadores de

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Cumana y de Caracas se oponen a él (250). Una subvencién debe darse a alguien para que pacifique a Honduras (710). El Consejo debe ordenar al Corregidor de Cuenca que sojuzgue a los Jibaros (1129); en 1787 sqq. recomienda medidas semejantes para Tucuman. Santo Domingo necesita la proteccién de una fuerza naval (113) y Jamaica una guarnicién (336); la fortaleza de Arica, mas cafiones (1413). De Valdivia se debe hacer una ciudad fortificada (1982). Las referencias en el Indice, bajo el encabezamiento ‘“‘Fortificaciones”’, demuestran su vivo deseo de defender la costa y las islas contra los herejes ingleses y holandeses. Vazquez se interesaba también mucho en el aspecto econdmico del dominio espafiol y nos da gran acopio de datos sobre precios y comercio (v. el Indice). Pide atin que el Rey envie esclavos a Tegucigalpa (704) y a Bogota (945, 951) para las minas y que, ademas de esto, los mineros reciban ayuda en una des- valorizacién del peso, ya recomendada en su memorial de 1623 (1675).

Pero el objeto principal de Vazquez es “‘la descripcién de las pro- vincias” (1612), con algo “‘para que halle de todo el Letor en que diuertirse” (97), y de vez en cuando un “caso notable . . . que sirua de postre”’ (1123). Con las fechas que nos da de paso podemos seguirle, en parte, en las peregrinaciones en que apoya sus perspicaces observa- ciones, pero no es posible hacer un itinerario exacto. Por ejemplo, sus descripciones de Tucuman y de Paraguay parecen ser las de un testigo ocular, pero no hay referencia personal ni siquiera para Chile, aunque dice (1953) que pas6 la mejor parte de su vida allf. El primer afio mencionado en el texto es 1612, cuando estaba en la ciudad de México (434). En 1613 visits a Leén, Nicaragua, por primera vez (739); el Domingo de la Trinidad estaba en Amapala (665). En 1614 hablaba con mineros en S. Antonio de Zaruma, Ecuador (1132). Enfermo en 1615, se curd en los bafios de Cajamarca (1183); mas tarde fué Capellan Mayor de la expedici6én abortiva concentrada en Chachapoyas para la conversién de los Motilones (1171), y gast6 mas de 4000 pesos en sus preparativos, todo para nada, gracias a la solicitud del Diablo para sus pobres discipulos salvajes. En 1616 visits a Hudanuco (1363) y a Chavin, cerca de Huailas (1372), inspeccioné las minas de Huancave- lica (1471) y quedé hondamente sorprendido por las ruinas de Pucara (1474). Parece que pasé los afios de 1617 a 1619 en el Perti y quiza en Chile. En 1617 estaba en Chincha (1343); se desvié en el desierto al Sur de Pisco (1359); se asombré ante el volcAn de Las Ubinas (1387); el Miércoles de Ceniza estaba a 4 leguas de Aucara (1437). En 1618 dijo misa cerca de Arequipa, el dia de la Presentacién (1393); estaba en Arequipa mas tarde (1390). Visit6 a Arica (1396) e inspeccioné aldeas de indios en su vecindad (1416); incendié una aldea donde los

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indios eran todavia iddlatras. Pas6é la Cuaresma de 1619 en Lima (1157, 1405). Entonces volvié al Norte en 1620 y en 1621 estaba en la ciudad de Guatemala. Se jacta (43) “‘por auer andado, visto y con- siderado, no solo lo mas de aquel nueuo Orbe de Nueua-Espaha, Honduras y Nicaragua, y todo el Reino del Piru, sino los naturales de los Indios en general y particular.”

Muchas alusiones muestran que Vazquez era andaluz y que conocia otras partes de Espafia. Hablando del Rio de Vilcas dice que es “tan ancho como Genil por Ecija” (1478), como también el rio de Tucay (1526), que compara también con el Jarama cerca de Aranjuez. “El rio caudaloso que sale de la gran laguna de Chucuito, es tan grande, como Guadalquivir por Cordoua” (1620). Potosi tiene mas extensién que Sevilla (1661). En 760 enumera el volcan de Ternate entre los que habfa visto y sus descripciones de Filipinas son muy grAficas. .

Vazquez no se considera historiador; para mas detalles refiere al lector a “las historias’ (305, 389), a ‘‘los historiadores de Indias” (1182), a “‘las antiguas historias” de las hazafias de Pizarro (889). Conoce bien estas historias y de sus citas y referencias podemos recons- truir mucho de lo que leyé y estudio para esta obra. Conocia su Biblia a fondo y habla de la lengua hebrea como si la conociese un poco, pero su unica derivacién del griego es inexacta (20). De los autores antiguos menciona a Platén (30), a Plinio (29, 1464, 1469 sq.), a Séneca (30), a Jerénimo (66) y a Zésimo (67), pero quiza de segunda mano. De sus antecesores sobre el Nuevo Mundo utiliza a Soldérzano, Herrera, Acosta, al Inca Garcilaso y a Gémara (que llama, en general, Gomora); v. el Indice. La manera cObmo complementa a sus autori- dades con observaciones personales se ve bien en 737 y 741 sq. Conocia la Biblioteca de Leén Pinelo. En suma, se habia preparado admirable- mente para su obra con su educacién general, su conocimiento de las grandes descripciones anteriores de América y con los diez afios pasados entre México y Chiloé. Y afortunadamente para nosotros, esta obra maestra de Vazquez de Espinosa llena un vacio en la serie de grandes descripciones del Nuevo Mundo espafiol, porque no teniamos nada de primera clase para esa época de su historia.

A pesar de su modesta denegacién Vazquez hace diversas contribu- ciones originales a la historia, como la narrativa de la expedici6én Ursua-Aguirre de 1559 al Amazonas (1197 sqq.); la descripcién de la triste suerte de los primeros colonizadores de Trinidad, que debe a uno de los sobrevivientes (141 sqq.); los primeros dias de Caracas (265 sqq.); y el cuadro de la ruina causada por el terremoto de 1600 en Arequipa (1397 sqq.). No indica quienes son sus autoridades para la descripcién detallada y al parecer bastante exacta de las desemboca-

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duras del Orinoco (188 sqq.; cf. 208) y del Amazonas (213 sqq.), aunque dice en 223 que tiene la confirmacién del Capitan Roque de Chaves Osorio. Vazquez tenia una fuerte inclinacién cientifica y también practica. Nos da detalles profusos de las operaciones mineras y largas disertaciones sobre las causas de terremotos, y los animales y las plantas, especialmente las medicinales del Nuevo Mundo, le in- teresaban enormemente. Por ejemplo, es el primero que describe las propiedades curativas de la quina (1714 sqq.); escribié el libro en 1628 y lo revisé en 1629; el Dr. Rivet me informé que Vazquez recibié el permiso para imprimir su libro el 12 de noviembre de 1629.

En cuanto a su estilo tenemos que admitir que Vazquez es bastante verboso a pesar de sus valerosos y frecuentemente mencionados esfuerzos de ser conciso. El manuscrito contiene muchisimas palabras y frases y de vez en cuando parrafos enteros que ha borrado; de éstos, algunos nos dan informacion de valor, como su critica del Corregidor del Valle de Vitor (1392); por eso los reproduzco entre corchetes. Tiene V4z- quez una predileccién para la inversién y para el uso de dos sinénimos jpodemos estar agradecidos que no sigue el precepto ciceroniano de tres! Parece evitar la palabra “pero” reemplazandola con ‘‘aunque”’ o un “y” adversativo. Tiene un rico vocabulario hispanoamericano; he registrado mas de 200 palabras que faltan en el diccionario mayor de la Academia Espafiola o se emplean en un sentido diferente. La mayoria es de animales y plantas, pero parece que muchas estaban entonces en uso andaluz corriente, tales como ropa de abasca (1455, 1459); agalgado (gg0, 1339); anchoveta (1294); arena azul (319); armado (1729, 1752); barbasco (284); barbudo (1024); cabeza (de minas) (1654); cloquilla (1116); cobo (1452); compuesto (1442); conaturalizado (1470); confianza (2048); desbarrumbadero (1613 sq.); desocado (315); estruja (1360); filipote (142); goza (1722); Caja de Granos (1451); habada (animal) (40, 48); hogazuela (1367); jugoso (1979); martinos (1603); mujeres de manto (1795); melinje (675, 1356); mingado (1451, 1636); mojonerfa (1441, 1707); mollar (1387); palmicha (1000); officios de pluma (2022); quebrantatinaja (662); ronchas (326); sanefa (1511, 1514); sinodo (salario) (1450, 1888); sopada (1815); tejita (515); vibora (planta) (1722); zarzuela (pato) (1020). En el Indice, arreglado de] inglés con la ayuda de Miss Winifred McCulloch, he tratado de explicar términos que no se com- prenden facilmente hoy, tales como medidas y monedas antiguas.

Se ve que faltaba al manuscrito una revisién final: 359-360 repiten 345-347; el capitulo sobre Trujillo y Safia se duplica (1167 sqq.); 1427 sqq. muestra una confusién; 1679 queda sin final. Tiene espacios en blanco en 362 para el nimero de cafiones, en 372 para el nombre

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del Fray Aparicio; en 1352 y 1353 para una fecha y un nombre, en 1427 para la latitud de Guamanga y en 1590 para la fecha de la muerte del Inca Garcilaso. En 1138 omite el nombre del conquistador, en 1193 se ve que no podia acordarse del nombre de una fruta, en 1274 admite que habia olvidado los nombres de ciertos bienhechores reli- giosos que estan, sin embargo, en el Libro de la Vida.

Hemos visto que Leén Pinelo, primer biblidgrafo del Nuevo Mundo, calificé a la obra de Vazquez como la mas preciosa contribucién hecha hasta entonces a la literatura sobre las Indias. Aun con este retardo de tres siglos en su publicacién no se debe considerar, de ninguna manera, como pura curiosidad histérica. Claro es que su interés principal es geografico: el libro es un viaje descriptivo de la América espafiola en 1612 a 1621 tan detallado que puede servir como autoridad, aun en cuestién de fronteras histéricas. Wazquez afiade diversos docu- mentos originales, entre ellos el texto esencial de cartas oficiales (275, 414, 416, 557) y con gusto especial narra las hazafias de audaces con- quistadores como Hernando de Cifontes (1611 sqq.), para que, como dice después de su alabanza de los primeros exploradores venezolanos: “en adelante reciban el premio de sus trabajos” (267). Los botanicos se regocijaran leyendo sus descripciones de plantas, como el ‘‘arbol peregrino,”’ que produce leche (283); su elogio a la eficacia de la quinina (1717) y a la utilidad universal del cocotero (779) en las Indias Orientales, que trata porque eran dependientes de la administraci6on mexicana. Se interesa mucho también en las maneras de preparar productos vegetales como el afiil (674 sqq.) y el tabaco (146). Las minas le fascinaron: sus narrativas sobre las operaciones en Huanca- velica, Oruro, Potosi y otros centros mineros complementan admira- blemente a Acosta (1467) y, en efecto, constituyen la mejor descripcién de la explotaci6n de minas americanas en esa época.

Pero son los antropdlogos los que se interesaron primero en la resu- rreccion de Vazquez. En 1931 el Dr. C. H. De Goeje publicé en ‘De, West-Indische Gids,”’ los capitulos sobre los Araucas y Caribes (183- 187) en texto espafiol con una traduccién al holandés. Aun mas importantes quiza son los datos sobre los poco conocidos Indios Pam- pas, Charrtias y Guaicurts; el Indice, especialmente bajo ‘‘Indios,” guiara al investigador de éstas y otras tribus. Vazquez aumenta tam- bién mucho nuestros conocimientos de las lenguas indias (v. el Indice).

Sin embargo, tal vez el valor principal del Compendio es el fiel cuadro que nos presenta de la administracién colonial espafiola. El libro es un manual indispensable para todo investigador en esta materia y Vazquez no se limita al mecanismo del gobierno: el honrado y sincero carmelita es un critico intrépido; censura siempre las flaquezas y la

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corrupcién administrativas. Los datos que aparecen en el Indice bajo los encabezamientos ‘“‘Trato de los Indios” y ‘‘Despoblacién”’ constituyen una acusacién quiza mas grave que las lanzadas por Las Casas, porque es claro que no hay exageracién. Empezando con la insinuaciOn contenida en la identidad de las palabras Nutabé para **Espanol” y “‘diablo”’, progresa hasta el ataque elocuente contra los Protectores de Indios (1941-42). No se puede hallar en ninguna parte un juicio mas conciso y penetrante de la flaqueza de la colonizacién espafiola que sus palabras sobre el descuido del magnifico Camino Real de los incas: ‘‘c6mo no se mira mas de al particular de cada uno, y no al universal, todo se va consumiendo” (1578). El Consejo de Indias se esfuerza en remediar los abusos, pero existen todavia (51). Vazquez critica la mala administracién muchas veces, como en 931 y 1112; el bajo nivel de la moralidad se critica en relacién con el comercio de pez (722), el fraude en el peso del oro en polvo (1133) y el hurto de mineral (1471); nota la facilidad con que funcionarios ptblicos se enriquecen (377, 1392). En efecto, atribuye mucho del bajo nivel moral de los indios al mal ejemplo de los espajioles (690). Y no se limita en su desaprobacién al mundo administrativo y comercial. Claro es que presenta con cierta simpatia (1215) la censura de Lope de Aguirre sobre la calidad de los jueces enviados de Espajia, y su alabanza de los altos ideales de los Franciscanos (615) contiene, indudablemente, una censura tacita del materialismo en otras 6érdenes religiosas. Critica severamente la indiferencia de los sacerdotes del distrito de Arica (1416) y se impacienta con los curas que reciben sueldos de 4000 pesos sin siquiera preocuparse por poner puertas en sus iglesias (1413) y, en este respecto, sefialo de paso, las referencias en el Indice a sueldos de eclesiasticos y a precios. Pero de sus observa- ciones sobre el uso de coca y tabaco (1339) se desprende que no es un puritano, un fanatico, sino un administrador experimentado y un observador perspicaz.

Son precisamente esta vasta experiencia y simpatia generosa que dan a su narrativa un encanto peculiar, sobre todo porque es un raconteur nato y de vez en cuando se eleva a una alta elocuencia, como en el pasaje sobre las ruinas mayas de Copan (697) y sus reflexiones sobre las glorias pasadas del Imperio Inca (1343). De las relaciones y anécdotas, recomiendo: la India comida por los caimanes (744); la ‘“‘Casica” que ahogé a un caiman (1123); la pesca de ballenas (1753). Entre las descripciones pintorescas se deben leer: el acceso a La Rioja (Tucuman) por la avenida de naranjos (1776), los mosquitos en el Rio Guayaquil (1117), los métodos de atravesar rios (1187 sq.), el bautismo de un joven cacique Guaicurt (1804 sq.), el desengafio de los espafioles que

y

XII PROLOGO

Ilegaban a la costa drida del Pert (1175). Este encanto se ve en muchos detalles pequefios, como en la noticia de que el Rector del Colegio de La Plata, Sucre, recibe 4 reales por dia para la hierba de su mula (1741). Compartimos su entusiasmo por la Universidad de Lima (1275 sqq.) y los hospitales admirables de la ciudad (1272 sqq.); es divertido leer la queja de que hace tres siglos los licenciados y doctores de la Universidad, después de haber gastado 3500 pesos en sus estudios, no pueden hallar empleos (1276).

Yo he tenido la suerte de pasar los afios de mi juventud preparando la publicacién de las obras de una de las grandes figuras de la antigtie- dad: el historiador Amiano Marcelino, considerado por un critico de la actualidad como el escritor mas grande entre Tacito y Dante. Ahora, en mi vejez, tengo el placer de presentar al mundo moderno uno de los caracteres mas nobles entre todos los que llevaron la civiliza- cién espafiola a la América, contemporaneo digno de Cervantes y de Shakespeare, y termino los cuatro afios de mi vida que he pasado en comuni6n con él, Ileno de respeto y de estimacion.

CHARLES Upson CLARK North Hatley, Quebec.

PRIMERA PARTE DEL COMPENDIO Y DESCRIPCION DE LAS INDIAS OCIDENTALES !

(Transcripcién exacta del original, con resolucién de las abreviaturas. Los parrafos 1 a 323, y 886 a 1051 son los ya impresos en 1630; el resto es en manuscrito.)

Lipro PRIMERO

Del Origen y Decendencia de los Indios: de que generaciones pro- cedieron: quando y por donde pasaron a poblar las Indias: muchos de sus ritos y costumbres, con otras calidades dignas de ser aduertidas: la nauegacion que hacen los Galeones y Flotas a ellas, y por donde bueluen a Espafia.

CAPITVLO PRIMERO

De la nauegacion que hazen a las Indias, y la buelta para Espana.

1. Los galeones, flotas y demas nauios que nauegan a las Indias de la Nueua-Espania, Tierra-firme, y demas partes dellas, salen de Sanlucar de Barrameda, 0 de Cadiz, que estan en 37. grados de altura de la Equinocial, desde donde salen, doblan la isla de Salmedina, que esta media legua de Sanlucar al Sueste; en Verano se govierna al Sudueste, y en Inuierno al Sudueste quarta al Sur hasta el Cabo de Cantin, que esta en 32. grados, porque en la costa de Berberia se hallan brizas, desde donde gouiernan al Sudueste quarta al Oeste, hasta la punta de Naga en la isla de Tenerife de las Canarias, que estan en 28. grados, 250. leguas de Espafia, segun cuenta de Marineros, por donde ordinario passan a vista de las dichas islas: desde ellas nauegan por el golfo grande al Oessudueste hasta 20. grados; y desde aquel parage se gouierna al Oeste quarta al Sudueste hasta 15. grados y medio, desde donde nauegando al Oeste se da en la isla Deseada, y si nauegaren por 15. en Marigalante, que seran mas de 750. leguas de las Canarias, y de Espafia 1,000. en estas islas de Guadalupe, donde los galeones y flotas hazen agua, y toman algun refresco de gallinas, pescado, y frutas de la tierra que traen los Indios Gentiles de aquellas islas por rescate de hachas, cuchillos y otras cosas.

1 La versién inglesa de esta obra vié la luz en 1942 (vol. 102, Smithsonian Miscellaneous Collections.) SMITHSONIAN MISCELLANEOUS COLLECTIONS, VOL. 108 (WHOLE VOLUME) 1

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2, Aura en aquellas islas, y en la de la Granada mas de 18,000: Indios, los quales andan desnudos, son de nacion Caribes, y se llaman Camajuyas, que quiere dezir, relampago, por ser valientes y belicosos. Las islas son de temple caliente y humedo, con grandes florestas y arboledas, que parecen vn pedago de Paraiso. Desde ellas nauegan las flotas de Nueua-Espafia a vista de las islas de Puertorico y Santo Do- mingo, por la parte del Sur dellas como 500. leguas hasta el Cabo de San Anton, lo mas Ocidental de la isla de Cuba, desde donde van al puerto de la Veracruz, que por los tiempos y rumbos que se ha de nauegar lo saben los pilotos, que van cuidadosos de hazer buena nauegacion.

3. Desde las referidas islas para Cartagena, y Puertobelo la nauega- cion Lesteoeste es cierta, pero para mas seguridad passando por entre la Dominica y Matarino nauegan cincuenta leguas al Oessudeste, y despues al Oeste quarta al Sudueste hasta doze grados, reconociendo vna punta del Cabo de la vela, hasta reconocer la sierra neuada, que esta junto a Santa Marta, y desde alli al Oesnoroeste, hasta reconocer al agua blanca del rio Grande, y luego se gouierna al Sudueste, en demanda de Morro-hermoso, y la punta de la Canoa hasta Cartagena, y desde Cartagena nauegan a Puertobelo, cosa de nouenta leguas.

4, De la Veracruz se nauegan trecientas leguas hasta la Habana, saliendo del puerto se gouierna al Nordeste hasta 25. grados, desde donde nauegan a Leste hasta tomar sonda en las Tortugas, y de alli se entran en la Habana. Desde Puertobelo ai otras trecientas leguas de nauegacion a la Habana. Salidos del puerto gouiernan 4 Leste hasta ponerse Norte Sur con la cabega de Catiua, y desde alli 4 Lessueste a la isla de San Bernardo, y de alli a Leste 4 Cartagena, desde donde gouiernan al Noroeste hasta treze grados, y desde los treze hasta diez y seis y medio, estan los baxos de la Serrana y Serranilla, y los demas por donde nauegan con cuidado por el peligro de los baxos; y por el mismo rumbo van a reconocer a la isla de Pinos a vista della, y al cabo de San Anton, al qual dan resguardo por los baxos, y luego van al puerto de la Habana.

5. De la Habana desembocan los galeones y flotas por la canal de Bahama, y desembocados se gouierna al Nordeste hasta treinta y dos grados, y de alli a Leste quarta al Nordeste, hasta treinta y ocho, 6 treinta y nueve grados, y por esta derrota se da en las islas Terceras. Esta es nauegacion de Verano.

6. La de Inuierno desembocados se govierna a Leste hasta la isla de la Bermuda, que esta en 32. grados y medio, y passando por la vanda del Sur, prosiguiendo la derrota se nauega hasta 37. grados, en que

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esta la isla de Santa-Maria, y para la isla de la Tercera hasta 38. 6 en la de San Miguel, que esta en 37. donde se toma refresco por traer necessidad desde donde ai a Espana 300. leguas: dellas se gouierna a Leste 40. 6 50. leguas, y luego se buelue a gouernar la buelta de Leste quarta del Sueste, hasta reconocer el cabo de San Vicente, y del cabo se gouierna hasta Sanlucar Lesteoeste, que es la nauegacion mas ordinaria y cierta que lleuan y traen los galeones y flotas para ir a las Indias, y boluer a Espafia.

CapPitv_o II

En que se declara ser el mundo redondo, su distancia, y como en las tierras de su Magestad a todas horas se esta diziendo Missa.

7, Para proceder con mas claridad y distincion en la descripcion que hago de las Indias Ocidentales de la Nueua-Espafia, y lo demas que le pertenece, y Meridionales del Pirt, y de las naciones que poblaron aquel nueuo mundo, y de sus diferentes lenguages, sera conueniente tratar de passo del mundo, pues en todas las mas partes dél han conquistado los valerosos Espafioles con animo inuencible inumerables Prouincias, Reinos y naciones, ganandolas para sus Reyes, en las quales se ha predicado el sagrado Euangelio con tanta felicidad de la Iglesia y Monarquia de Espafia, que en oposicion de las demas naciones y Monarquias que no le han admitido, desde los perfidos hereges del Setentrion, preuaricados, el Turco, Persa, hasta el gran Tartaro y Chino, que no han conocido a Dios, ni seruidole en el diuino y verdadero culto; el mui Catolico y poderoso Rei de Espafia tiene amparada, estendida y sustentada la sante Catolica, con el gran valor y esfuergo de sus vassallos Espafioles, con que siempre a todas horas sin cessar se esta alabando a Dios, y ofreciendole agradable sacrificio, con que sera su diuina Magestad seruido todos vengan en su verdadero conocimiento. ;

8, Bien notorio y assentado es ser el mundo redondo, pues la buelta que da el Sol por él de Oriente a Poniente lo denota, quando no lo huuieran escrito y disputado tantos Geografos, Matematicos, y otros Escritores; y que las partes lo sean como el todo, es euidente: muestrase en la mar engolfados, donde solo se cielo y agua, haze la mar ori- zontes en redondo, que se ven quanto alcanga la vista, y lo mismo se caminando por tierra Ilana. La tierra es el centro deste mundo visible, la qual esta fixa y firme en si misma, segun la disposicion de la Prouidencia diuina, como lo denotan los Equinocios; sustenta y tiene en si todas las cosas: la mar aunque es mayor y mas alta, sin baibenes, ni ladearse a vna parte, ni a otra, ni cubrirla, por ser obediente al

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mandamiento de Dios: Terminum posuisti, quem non transgredietur, neque conuertetur opertre terram.

9, Demas de lo qual se consideran en el mundo cinco zonas, 0 faxas; las dos vltimas frigidissimas, que son los polos Artico y Antartico del Norte y Sur, dos templadas, que son los tropicos de Cancro y Capri- cornio, hasta donde llega el Sol, que los tiene por limites y terminos, sin poder passar dellos, y la del medio del mundo, que es la Equinocial, llamada Torrida zona, y por ser tan practicadas y sabidas, y las partes de la tierra que en ellas son habitadas, digo, que de la Torrida zona a qualquiera de los Polos Artico, 6 Antartico ai nouenta grados de a diez y siete leguas y media cada uno, y de vno a otro polo 180. grados, y otros 180 de Oriente a Poniente, medidos por linea recta. Desuerte, que los grados que contiene el vniuerso son 360. que a respeto de diez y siete leguas y media tiene el vniuerso de vn polo a otro, y de Oriente a Poniente, porque la circunferencia solo Dios ]la puede medir, y no entendimiento humano, por vn circulo mayor 6300. leguas.

10. Dixe, que en todas las tierras que tiene su Magestad debaxo de su Imperio, continuadamente, y a todas horas, sin cessar, se celebra el sacrificio santo: la de la Missa es cierto, porque segun el curso del Sol, y la demora que haze, por la gran distancia que ai de vnas tierras a otras, de donde se v4 apartando el Sol, y acercando a otras; como quan- do en Espafia son las doze del dia, en las Indias, que distan de Espafia al Ocidente dos mil leguas, son de las cinco a seis de la manana, porque alla sale el Sol por sus orizontes por la gran distancia todo el referido tiempo mas tarde que en Espafia, que esta mas Oriental respeto de las Indias Ocidentales; y assi es en lo demas, conforme la mayor 0 menor distancia que ai de vnas tierras 4 otras; pues si se consideran las tierras de las Indias desde Cartagena, que esta en diez grados al tropico de Cancro, hasta la ciudad de Castro del Reino de Chile, en las islas de Chiloe, que estan en 43. grados al polo Antartico, ai de distancia mas de 1,400. leguas, en que ai de demora, por apartarse y remontarse el Sol, no solo de Emisferio, sino de Cartagena de las Indias otra cantidad de tiempo; de suerte que el Reino de Chile, que esta en la propria altura que Espafia al otro polo, se ha de considerar que por mayor casi son antipodas de Espafia, y por el consiguiente, que quando en Espafia es de dia, alla es de noche.

11. Y si consideramos la distancia que de Chile ai al nueuo Mexico, que tambien esta en la altura de Chile opuesta, y desde la nueva Es- paiia la grande distancia que ai a las islas Filipinas, que es de mas de dos mil leguas de nauegacion hasta Manila, que esta en 14. grados al

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tropico de Cancro, tambien auemos de confessar, que en tanta dis- tancia ha de tener el Sol grande demora, con muchas horas de dife- rencia, y luego las islas Malucas al Mediodia quatrocientas leguas, y a la India, que esta al Oriente quinientas, de suerte que haziendo la cuenta y computo por mayor y menor del camino que haze el Sol su- cessiuo en las tierras que tiene su Magestad, por todas aquellas partes ai dia sin cessar, y por el consiguiente siempre se esta celebrando y haziendo a Dios agradable sacrificio en mas de 70,000. Iglesias que ai en aquellas partes.

12. Damas de lo qual ai en las tierras de su Magestad diferencia de dias enteros, en poca distancia; la razon es, que nauegando de Oriente a Poniente, y de Poniente a Oriente se haze vn circulo perfeto del vniuerso, los vnos han llegado a la India por Oriente, y otros han llegado por Poniente a Filipinas, que son vezinas a la India y China, a Goa y Macan, que dista de Filipinas hasta ochenta o cien leguas, y en tan poca distancia ai vn dia entero de diferencia, de suerte que quando en Macan es Domingo, en Manila es Sabado. La razon es, que los que nauegan de Poniente a Oriente van ganando dia, porque siempre les va saliendo el Sol mas temprano: y los que navegan de Oriente a Poniente les va saliendo el Sol cada dia mas tarde; de modo que lo que mas se van llegando a Oriente o Poniente, assi tienen el dia mas temprano o mas tarde.

13. Assi pues quando los Castellanos han nauegado de Oriente a Poniente, por la nueua Espafia, y los Portugueses de Poniente a Oriente, hecha la nauegacion a Macan, y a Filipinas, que son vezinas, los que han nauegado de Poniente a Oriente han ganado doze horas, y los que de Oriente a Poniente han perdido otras doze horas, por la razon dicha arriba, y assi en un mismo tiempo, estando tan cerca Macan de Manila, hallan vn dia entero de diferencia, que son veinte y quatro horas, y assi quando en Macan es Domingo, en Manila es Sabado, porque los que han nauegado a Macan han seguido el naci- miento del Sol, i assi han contado el dia mas temprano, como les ha salido el Sol mas presto, y assi al contrario los que han nauegado a Filipinas de Oriente a Poniente les ha salido mas tarde; y assi la diversi- dad de Meridianos haze diuersa la cuenta de los dias, y como los que nauegan a Oriente o a Poniente van mudando Meridianos sin sentirlo, y van prosiguiendo la misma cuenta de quando salieron, es certissimo, que quando ayan dado la buelta entera al vniuerso, se hallan con vn dia entero de diferencia, como esta dicho.

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Capitv_o III

Del vniuersal diluuio, y de la confusion de las lenguas en la edificacion de la torre de Babilonia.

14, Despues de la creacion del mundo, passados 1,056. afios nacio Noé hijo de Lamec, i siendo Noé de 500. afios, por los graues y abo- minables pecados de los hombres determind Dios acabar el mundo con el diluuio vniuersal; y para que el santo Patriarca Noé y sus hijos se librassen del diluuio, y se guardasse en ellos el genero humano, el ano de 1556. le mando fabricar el arca, que se tardd en su fabrica cien afios, el mismo afio de 1556. le nacio IAFET su hijo mayor, y dos despues, que fue el de 1558. le nacio SEM, y el de 1562. le nacio el tercero hijo llamado CHAM.

15. Acabada el arca a los cien afios de su fabrica, que fue el de 1656. por mandado de Dios entro en ella el santo Patriarca Noé con sus tres hijos y mugeres, que por todos fueron ocho, en que se salud el genero humano, y juntamente entraron en ella de todos los animales y aues, que dize la Sagrada Escritura; este mismo afio de 1656. dispuesto todo como Dios se lo auia ordenado y mandado al santo Patriarca, llouio quarenta dias con sus noches sin cessar, y todas las fuentes y manantiales brotaban agua, con que fue el vniuersal diluuio, con el qual perecieron y acabaron no solo los hombres, sino los animales y aues, que solo escaparon los que auian entrado en el arca para la procreacion i sacri- ficios: duraron las aguas despues del diluuio, para poder habitar la tierra, todo aquel afio de 1656. en que se acabo la primera edad, y comengo la segunda el siguiente de 1657.

16. Passado el diluuio, que cessaron las aguas i se recogieron el afio de 1657. salio Noé del arca con sus hijos, y en hazimiento de gracias ofrecio sacrificio a Dios de animales limpios y aues, y auiendo agradado a Dios el sacrificio bendiciendolos les dixo; Creced y multiplicad y Ilenad la tierra, que yo os prometo y doi mi palabra, que ya no os anegaré otra vez a vosotros, ni a vuestros decendientes. Como consta del capitulo 9. del Genesis por las palabras siguientes: Dixitque Deus: Statuam pactum vobiscum, et nequaquam ultra interficietur omnis caro aquis diluuty : neque erit deinceps diluuium dissipans terram: ctimque obduxero nubibus coelum, arcus meus apparebit in nubibus, et recordabor foederis mei, quod pepegi vobiscum, et non erunt vltra aquae ad delendam vniuersam carnem. Que su sentido es: Dixo Dios, Estableceré pacto con vosotros, y en ninguna manera sera muerta toda la carne con las aguas del diluuio, ni aura despues diluuio que dissipe la tierra, y quando yo cubriere con nubes el cielo, mi arco aparecera en las nubes, y me acordaré de mi

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promesa que os prometi, y assi no aura despues aguas para destruir y acabar la carne vniuersal.

17. Despues de passado el diluuio, comengd la segunda edad el afio de 1657, que durd hasta el afio de 1949. que nacio Abrahan, en que passaron 292. afios. Los hijos de Noé se repartieron por diuersas partes del mundo, Iafet hijo mayor se fue con sus siete hijos y decen- dientes a la Europa, y la poblo, y a Espajia, y la parte Setentrional del Asia. Cam hijo tercero se fue con los suyos a la parte de